Una conductora con paciencia de oro

Gracias a @CMCgato, nos encontramos con una situación bastante insólita en esas estafas esos concursos telefónicos. ¡La pobre señora no se daba cuenta que era ella misma la que estaba concursando!

Y como si no fuera suficiente con Maruja, la pobre conductora tuvo que lidiar contra Dolores…

Donación de órganos: yo escojo el final de mi historia

En un momento sentí la necesidad de hacer este video (a mi estilo, obvio) para expresar lo que pienso con respecto a la donación de órganos, y aunque no me convenció mucho el resultado final, igual lo subí por la insistencia de cierto personaje…

La historia es simple: cuando nos toque nuestra hora de la muerte, tendremos que escribir el último párrafo de nuestra historia. Las dos vías son: donar órganos para regalar vida (además de hacer feliz a toda una familia y que quede vivo un trocito de ti) o simplemente que te metan un cajón y te traguen los gusanos sin más. La decisión es de cada uno, tanto decidiendo ser donante como cuando nos toca decidir si donamos los órganos de nuestros seres queridos. Personalmente prefiero que un trocito de quienes amamos quede entre nosotros, ¿y tú?

Peligro: el fútbol te hace perder neuronas

Con toda esta onda futbolera no está de más un consejo, y mucho mejor si viene de una especialista. Esta señora asegura que el fútbol te hace perder las neuronas… ¡tome nota!

Capítulo censurado del Chavo del Ocho

Para los que nacieron y crecieron con el Chavo del Ocho, capaz que esta sea una joyita: un capítulo del Chavo que fue censurado por exceso de violencia. En un solo capítulo se puede ver sangre, chichones en la cabeza y una cantidad desmedida de golpes. ¡Disfrútelo!

Noticieros

¿Alguien puede negar que la TV ha evolucionado? Incluso tengo la ligera sensación de que la televisión chilena es menos “basura” que hace un par de años atrás, donde la porquería abundaba y era el tema del día… ahora no tanto.

Entre los programas de TV, los noticieros más especificamente, hay uno que en lo personal me gusta mucho y lo sigo todos los días. Adivine cual es… ¿Tele13? ¿Meganoticias? ¿24 Horas? Ninguna de las anteriores. Mi noticiero favorito es… UCVTV Noticias. ¡¡¡Channn!!!

¿Y por qué?

Bueno, tengo que reconocerlo: no es el noticiero con más recursos ni con el estudio más tecnológico ni con grandes panelistas, pero es un noticiero que, sin tener taaaanto recurso como sus competencias, no tiene nada que envidiarle a nadie. Veamos:

  • Todos los noticieros se preocupan de Santiago, Santiago y Santiago, a menos que ocurra LA noticia en alguna región. UCVTV Noticias también abarca las noticias capitalinas pero visto desde la perspectiva de todo Chile: por ejemplo cuando hablan sobre el Transantiago, analizan principalmente las consecuencias para todos los chilenos y luego para los santiaguinos. Gran ejemplo que imitar, especialmente para aquellos informativos que promueven el centralismo (por ejemplo poniendo en una esquinita la temperatura actual de Santiago, dato que no le sirve a alguien de Iquique o Temuco).

  • No pierden tiempo con reportajes lastimosos (como los de Meganoticias), ni intentando alarmar a la gente por temas de salud (como Tele13) ni preocupandose de problemas vecinales de Santiago (como CHV Noticias), sino muestra las principales noticias del momento amenizados por pequeños entremeses como noticias curiosas, los videos de internet que están causando furor en el momento, etc.
  • El noticiero dura 3 horas (dividido entre la Edición de la Tarde y la Edición Central, uno detracito de otro), siendo el noticiero más extenso de la TV chilena (18:00 a 21:00).
  • Los conductores son muy simpáticos y cordiales, en el que se destaca el famoso Claudio Elórtegui¿lo recuerda?.
  • Ellos SI que aplican la televisión interactiva como corresponde gracias a su cuenta de Twitter. Hacen una “pregunta del día” para que el público se exprese y, además de poder opinar vía telefónica, también leen constantemente los comentarios escritos en Twitter, en comparación con Telenoche que con suerte leen 3 mensajes y punto. Este debería ser EL noticiero de los twitteros porque nos da la oportunidad de opinar… al menos a mi me han leído muchísimas veces mis mensajes al aire, cosa que motiva a opinar y a participar.

¿Ven? No es necesario tener apoteósicas escenografías ni un graaaaaan despliegue para hacer un buen noticiero. Mi recomendación: véanlo.

La evolución de la mujer: ¡le pongo la sal!

Dentro de la memoria colectiva chilena, un comercial que se ha quedado grabado en todas nuestras cabezas es de aquella pobre abnegada esposa con su marido, que remata con la clásica frase: ¡le saco la sal!

Ahora Tapsín nos sorprende con una nueva versión del comercial, en donde nos muestra cómo el sexo femenino ha evolucionado en 10 años.

¿Soy de izquierda o de derecha?

No es misterio, me gusta la política. Me gusta desmenuzar todos esos detallitos sabrosos de la politiquería y comentarlos porque así sacamos mejores conclusiones de aquellas personas a quienes les confiamos la administración de nuestro Chilito lindo. Yo no tengo ninguna tendencia política, ni de izquierda ni de derecha ni de arriba ni de abajo, simplemente soy objetivo, pero cuando me apuntan con el dedo y me dicen “¡te caché! eres de derecha” o lo mismo pero con la oposición me quedo marcando ocupado. Además de impresionarme, me causa una alegría porque significa que soy objetivo y mi visión es sin una tendencia marcada. Pero el otro día me dijeron algo que, sinceramente, dañó mi ego: “tú sólo vas donde calienta el sol”. ¡Auch!
La verdad es que hay cosas que me parecen buenas y otras que me parecen malas. No soy de quienes toman la caricatura de que todos los políticos son ladrones o que Piñera es un sucio corrupto mala persona come-empleados (bueno, sí lo he dicho varias veces, pero de broma), sino trato de tener una mirada objetiva.

A mi juicio, hay cosas para felicitar y criticar a Piñera, y hay que ser objetivo para destacar o enjuiciar. Por ejemplo la retrasada venta de Lan: el primer motivo podría ser por intereses económicos (“no venderé todavía, esperaré un poquito para que suban las acciones y en el momento preciso las lanzaré”) y el otro motivo sería por falta de tiempo (hubo un terremoto y Piñera no ha parado ni un día, y no puede mandar a vender como si nada porque se trata de SU patrimonio, y tiene que estar atento). ¿Cuál es el verdadero motivo? Lo desconozco porque no conozco en persona a Piñera, por eso no puedo emitir un juicio del verdadero motivo del retraso de la venta de Lan. Y hay quienes tienen su propio prejuicio con Piñera, quienes catalogan ese retraso por ser un maldito empresario o un presidente todoterreno… todo depende de qué opines sobre Piñera.
Yo soy feliz siendo objetivo con mi visión de la política, pero me dan pena los fanáticos de un extremo u otro, quienes ven con un solo ojo (el izquierdo o el derecho, según el caso).

Mi primer terremoto

Estamos a punto de cumplir 2 meses del terremoto y aún tengo cada detalle de esa noche tatuado en mi cerebro. Yo quejandome de la mala programación del Festival de Viña de esa jornada sin siquiera imaginar que si Ricardo Arjona hubiera cerrado esa noche, estaríamos lamentando una tragedia de proporciones.

Esa noche me quedé hasta tarde viendo tele, específicamente me picó la curiosidad por ver la carnicería de Fanny Lu en el Festival de Viña, además de saber cómo cresta iban a cerrar la noche. Luego de un frío “buenas noches y muchas gracias” de parte de los animadores, apagué el PC e hice un poco de zapping. Me detuve en Titanic, justo en la escena del caos… que ironía. Apagué la tele y cerré mis ojos durante unos 15 minutos, cuando las paredes empezaron a sonar levemente. Mis ojos se abrieron como dos huevos fritos y me quedé quieto esperando a que pasara. No pasaba… Mientras seguía temblando cada vez con mayor fuerza, me puse mis pantuflas y mi bata listo para salir corriendo en caso de emergencia, y la intensidad aumentó. Sin pensarlo dos veces, apreté cachete hacia afuera de mi casa, mientras gritaba “¡TERREMOTO!” (en esos casos hacerse el valiente me importa un carajo). Salí al patio y ahi el terremoto comenzó con todo: sentía cómo temblaba todo en mis pies, escuchaba las paredes de mi casa cómo crujía todo, sentía una sensación igual como si millones de meteoritos estuvieran golpeando la tierra a la vez. ¿Cómo estaba yo? MUERTO DE MIEDO. Y el terremoto no paraba, seguía vibrando todo con mucha fuerza mientras el cielo destellaba por los choques de cables y yo me mantenía petrificado. De golpe quedamos a oscuras por un tremendo apagón mientras el terremoto estaba en su punto máximo. Luego de varios minutos de terror por fin paró todo y volví a respirar con normalidad.
Lo primero: ver cómo estaba todo. Lo segundo, fui volando a mi celular a twittear (suena fanático, pero Twitter es el principal medio de comunicación en estos casos y eso nadie lo puede negar). En medio de la oscuridad vimos cómo los vecinos salían de sus casas en pijama con linternas o velas en las manos, mientras todos se preguntaban entre ellos “¿cómo estás?”. Yo pegado a mi celular para ver qué comentaban en Twitter y allí fue donde leí que el epicentro fue en Concepción. Lo dije en voz alta y recibí como respuesta un “¿¿¿Concepción???”, porque el terremoto se sintió demasiado fuerte como para que el epicentro haya sido tan lejos.

Recorrimos la casa y encontramos varios adornos y figuritas en el suelo, mientras que mi dormitorio resistió muy bien: no se movió ni un papel (¿o será que ya estaba desordenado desde antes?). En la cocina, todos los platos en el suelo hechos mierrrr…

Luego de un rato comenzaron a manifestarse las primeras réplicas, unas más fuertes que otras, y yo seguía con miedo y a oscuras, así que tomé el colchón de mi cama, lo puse en el living y dormí ahi, cerquita de la puerta por si hay que salir corriendo.

En estos casos me importa un soberano huevo hacerse el macho valiente y decir “a mi no me da miedo que todo a mi alrededor se mueva” mientras uno trata de disimular su cara de miedo. En mi caso, si hay que apretar cachete, apreto cachete y punto (aunque con eso yo quede como cobarde).

Y ese fue mi 27 de Febrero a las 03:34. ¿Cómo fue el tuyo?

La profesión de mamá

¡Cuando leí esto en el blog de Reyes Montiel, no pude parar de reirme durante unos 10 minutos! La historia es así: una niña hizo un dibujo que mostraba la profesión de su madre con el título “cuando yo sea grande, quiero ser como mi mamá”. Aquí está el dibujo que deja mal parada a la pobre señora:

Al ver semejante dibujo, la madre le escribió una carta a la profesora de su hija, que dice:

Estimada Señorita Mari Angeles:

Quiero aclarar que no soy ni nunca he sido bailarina en un club de striptease. Yo trabajo en Leroy Merlin y la semana pasada le conté a mi hija la cantidad de trabajo que tuvimos tras la última nevada. Le dije que vendimos hasta la última pala que teníamos en exposición, e incluso cuando sacamos algunas más del almacén algunos clientes se pelearon por coger alguna.

Su dibujo no me muestra bailando en una barra americana, se supone que soy yo vendiendo hasta la última pala quita nieve en el Leroy.

Desde hoy revisaré mejor la tarea de mi hija antes de que se la entregue.

Att. Sra. Martinez, madre de Mariló, de 1ºB

No pude parar de reirme, ¡jajaja!

Los clientes trolls y los nuevos clientes

Quien me conoce, sabrá que yo comencé en el mundo laboral en cibercafés. He pasado por tres locales, pero del que mejores recuerdos tengo es de Netxero, el primero-último en el que estuve (comencé a trabajar ahi, me fui a otros dos ciber y luego me pidieron que volviera). Los bellos recuerdos no son por el acogedor ambiente laboral (¡de acogedor no tenía nada!) sino porque en esos tres pisos acumulé muchas anécdotas que a estas alturas me traen risa, pero que en su momento me daban ganas de sacarles el cráneo por la boca a esos clientes tan idiotas que tenía. ¿Quieres un par de anécdotas? Aquí hay algunas que recuerdo.
  • Mayúsculas: Una señora ocupó un PC y después de un largo rato se dirige hacia mi con una tremenda cara de enojo.

       – ¡Tu computador está malo! ¡no vuelvo nunca más.
       – ¿Qué problema tiene?
       – ¡¡¡Tu teclado sólamente escribe en mayúsculas!!!
       – …

  • La silla automática: Cuando estaba aburrido y entraba un nuevo cliente, se me ocurría jugarle una bromita. El ciber tenía 3 pisos: el primero donde estaba la caja (y yo atendiendo) y en los otros dos habían computadores, vigilados por una cámara de seguridad en donde yo podía ver todo lo que pasaba en los pisos. Todos los equipos estaban bloqueados y el desbloqueo lo hacía yo desde el Servidor.

       – ¿Cuál PC ocupo? -me preguntaba inocentemente el cliente.
       – ¡El que quieras! Es automático: tú te sientas en la silla y el equipo se desbloquea solo.
    El cliente me miraba incrédulo y subía a los pisos, mientras yo vigilaba atentamente la cámara de seguridad para ver dónde se sentaba, y al momento exacto en el que depositaba su humanidad en la silla, ¡plin! el PC se desbloqueaba por (mi) arte de magia. Luego de eso miraba muerto de risa la cara de asombro del cliente y cómo buscaba algún cable conectado a la silla para ver cómo funcionaba la magia… ¡Que malvado soy!

  • La convención: De la nada entra una mujer despampanante, tremendamente arreglada y con unas curvas que dejarían a cualquiera boquiabierto… exageradamente arreglada y pintada. Entra al ciber con cara desorientada. Intenta hablar por teléfono pero parece que nadie le contesta. Se acerca a mi, me mira con sus ojos ultrapintados y me pregunta…
       – Disculpa, ¿sabes dónde es la convención de travestis? -con una voz ronca que me dejó marcando ocupado.

       – Eeeehh… eeeehhh… no, ni idea.
    Y se fue. Por un largo rato quedé en estado de shock…

El ciber finalmente quebró pero yo alcancé a saltar a tiempo a otro trabajo. Ahora no queda nada y, junto con esas paredes agrietadas a causa del terremoto, también se terminó la experiencia de lidiar con gente de dudoso coeficiente intelectual (para más detalles sobre el ciber, échale un ojo a estas entradas).
Hoy en día son otro tipo de clientes, quienes lanzan fuego por la boca y comen gente. En mi trabajo una de las tantas funciones que tengo es contestar el teléfono, y al tratarse de una distribuidora, el 90% de las llamadas que recibo de los clientes son por quejas… y yo con una paciencia de oro tengo que aguantar llamada por llamada. El promedio de las llamadas de mis nuevos clientes furiosos son algo así:
   – [Nombre de la empresa], buenos días.
   – ¡Buenos días! ¡quiero quejarme porque no me llegó el producto que tanto esperaba y bla bla bla el vendedor me dijo que bla bla bla y yo confiaba que blablabla porque cuando bla bla bla…
   – Señora…
   – …profesionalismo que ustedes bla bla bla y yo necesito el producto!
   – Ok, necesito su Rut para buscar su factura.
   – Siete millones, doscientos cuarenta y… ¡además que en el local del lado bla bla bla la competencia me ofrece bla bla bla…

   – SEÑORA, necesito su Rut, por favor…

   – Perdón -me da su Rut completo y yo la busco en el sistema-. Ok, tengo sus datos, voy a realizar las gestiones para hacerle llegar una Nota de crédito por el val…

   – ¡Es que los transportistas son unos ladrones que…
   – …valor del producto con el vendedor -levanto la voz para que me escuche.
   – …la primera vez que me pasa.

   – SEÑORA, le doy mi palabra que solucionaremos su problema -ahi la paciencia se me acaba y trato de darle cortada.
No hay como mis anteriores clientes… eran un tanto idiotas pero al final uno termina riéndose de los recuerdos que le dejaron. Los clientes de ahora son más negativos y más amargados, pero debo tratarlos con cariño porque ellos financian mi sueldo.
1 comentario
Categorías: Ciber, Personal.