Desde que me tropecé por primera vez con un computador, el único sistema operativo que he conocido es Microsoft es-lo-que-hay Windows. Una vez intenté lanzarme a usar Linux pero me sentí igual de mareado como si pisara uno de los satélites de Júpiter luego de haberme subido al Tagadá tomando tequila en Chihuahua. ¿Y Mac? Apenas lo he visto de lejos, pero afortunadamente aún no caigo en las garras de Steve Jobs.
En una de mis ocurrencias ociosas, se me ocurrió plantearme un desafío: instalar Ubuntu 10 en mi PC y tratar de hacer mi vida normal allí, tanto con mis trabajos como usarlo para el ocio. Si hay gente que pasa desde Windows a Mac OS sin asco, ¿cómo yo no voy a poder usar este otro sistema operativo? Así que tomé aire, apagué Windows 7 por última vez y comencé con la instalación de Ubuntu 10.10.

Me considero un total ignorante en lo que se refiere a Linux (hasta hace poco, no tenía idea qué era un repositorio), pero bastó con recorrer un poco el nuevo entorno para engancharme completamente. Luego de ajustar los efectos visuales (como las ventanas gelatinosas o el famoso cubo), llegué a lo que me conquistó: el Centro de Software de Ubuntu. Yo le hacía el quite a Linux porque el proceso de instalación era complicado para alguien como yo que estaba acostumbrado a hacer doble click y “siguiente, siguiente, siguiente…”, pero en este lugar basta con escribir el nombre o tipo del programa que quiero y Ubuntu se encarga de hacer toda la pega. Como diría Federico Sánchez en City Tour, ¡que maraviiiiiiiilla!.
Ubuntu es configurable hasta por debajo de la lengua, además de ser mucho más rápido que Windows (cuando he tenido que volver a Windows por un momento, siento como si manejara un tanque a pedales). Me queda muchísimo por explorar y programas por instalar (por ejemplo algún programa que reemplace mi querido PSPad), pero hasta ahora Ubuntu me ha caído bien y creo que podríamos llegar a ser grandes amigos.
¡¡¡Auxilioooo!!! Esta vez quiero usar mi humilde espacio para pedir ayuda a quien se maneje bien en el mundo computacional. Desde hace un tiempo tengo un problema con mi computador (llamado de cariño Darwin) y me tiene muy intrigado y preocupado. ¿Me ayudas con mi problema?
Si con suerte conozco la farándula chilena, mucho menos conozco a la española, pero esta oportunidad no podía perdermela. Hay una opinóloga en España llamada 


