Las detenciones ciudadanas

Pondré un ejemplo: imaginemos que estamos en una calle con gente circulando con normalidad. En una esquina hay una mujer esperando a que la luz del semáforo cambie para cruzar la calle. De pronto aparece un delincuente que se acerca disimuladamente a ella mirando sus pertenencias como su cartera, sus aros, su collar… el delincuente en un rápido movimiento toma la cartera de la mujer y sale corriendo por la calle. Todos deseamos los peores calvarios del infierno para ese ladrón, ¿cierto? Pues hay una moda que está creciendo pooco a pooco: las Detenciones Ciudadanas. Consiste en que, acto seguido del robo, muchos transeúntes corren tras el ladrón hasta que lo atrapan, lo lanzan al suelo y lo golpean entre todos mientras llega la policía. Finalmente el delincuente es entregado a las autoridades más molido que un membrillo de estudiante.

Desde varios sectores de la sociedad (la policía, el gobierno, etc) consideran que esto es un cruel acto de brutalidad, pero a mi me parece ESPECTACULAR cómo la gente es capaz de defenderse entre sí ante esas basuras de la sociedad. Si hay que detener a un ladrón, ni loco bastaría con sujetarle los brazos y decirle “espere un momento, señor ladrón, mientras llega la policía”. Hay que mantener retenido al delincuente con lo que se merece: un carnaval de golpes y patadas, porque es lo que se merece… a ver si le dan ganas de volver a robar.

Más información: reportaje en Chilevisión.cl

La ciudad más extraña

A pesar de que tenía (y tengo) varios temas pendientes para tratar en el Blog, no he podido tomarme el tiempo de escribir ya que… emmm… bueno, no he tenido tiempo. Un viaje a donde mi hermana, un trabajo lejos del ciber y mucho que hacer en mi faceta de programador me han prohibido escribir algunas tonterías aquí, pero veré si me puedo poner al día (y a ver cuánto me dura).

Hace tiempo que quería comentar mi viaje a Punta Arenas (doudécima región, ubicado al extremo sur de Chile), pero no precisamente mi entorno familiar, sino quería comentar lo curiosa que me pareció esta ciudad que está en el dedo meñique del mundo. Una ciudad que está aislada de todo Chile y tiene más respaldo argentino que de nuestra patria… me impresionó en el supermercado ver tanto producto argentino, especialmente el detergente Ala, siendo que en Chile ese mismo producto se llama Omo. Otra cosa espantosamente increíble son las papas… ¡son carísimas! cuestan 10 veces lo que valen aquí, y subrayando el hecho de que ¡son prácticamente blancas! deben tener menos sabor que un chicle gastado.

Una de las más grandes quejas que he escuchado allá es lo aislado que está la ciudad con el resto del país… y eso se puede comprobar viendo comerciales o promociones en donde dicen “¡En todo Chile!” y te das cuenta que debajo dice “excepto XII Región”. Quizás los inversionistas no ven esta ciudad como buen negocio, y con justa razón: todos los locales cierran sus puertas sagradamente a las 20:00 y pasada esa hora encontrarás todo cerrado, a pesar de que mucha gente sigue movilizandose por las calles… ¿y a qué empresa le animaría a invertir en una ciudad que se duerme tan rápido? además creo que esos negocios son poco astutos: si yo tuviera una tienda de ropa y el resto de los locales de ropa cierran a las 20:00 mientras hay movimiento en las calles, obviamente mantendría abierto porque así me quedo con todos los clientes, pero lo que vi en Punta Arenas parecía un toque de queda autoimpuesto.

Pero esta ciudad también tiene su lado positivo: es una ciudad muy sana y segura para vivir. En todo mi viaje no vi NI UN SOLO Carabinero (policía) patrullando en las calles. Quienes viven allí están de acuerdo en que si vas por la calle, se te cae tu billetera y alguien la recoge (aunque sea alguien con apariencia de delincuente), ¡te la devuelve!. Me cuentan cosas curiosas, como que un par de jóvenes con aspecto rebelde se acercan a una persona y le dicen:

- ¿Tienes un cigarro?
- No
- Ah, disculpe.

¿En qué ciudad se da eso? Es algo admirable y digno de imitar, especialmente en mi ciudad por donde tengo que caminar con ojos en la espalda para cuidar que no me roben.

Otra cosa genial es la Zona Franca (un lugar lleeeeeeeeeeeeno de tiendas donde venden de todo libre de impuestos). Si hubiera llevado dinero, me hubiera traído hasta las escaleras automáticas… es un verdadero vicio.

Una ciudad peculiar y muy poco común. Es un lugar bonito para vacacionar y pasar un par de semanas lejos de todo, pero no lo veo recomendable para vivir porque sería tan aburrido como una fila de banco. ¡Ah! Un Bonus track: esta foto la tomé desde la casa de mi hermana a las 23:00 horas y el cielo dice todo lo contrario… increíble.

¿Ciudad de cojos?

Mientras caminaba por las calles de Valparaíso, me di cuenta de algo muy curioso… me ha llamado mucho la atención la gran cantidad de gente con problemas para caminar que circulan por mi ciudad. Por ejemplo voy por una calle y me encuentro con una persona con muletas, miro hacia la calle de en frente y hay alguien más caminando con muletas, cruzo la calle y veo que alguien camina con dificultad, sigo caminando y veo a un joven con un pie enyesado.

¿Qué les pasará a todos? ¿Nos faltará calcio para los huesos o simplemente tenemos mala pata?

¿Hablando por el pueblo?

Algo que me patea el hígado en la política chilena es cuando aquellos personajes creen estar representando la opinión de todo Chile. Esto se manifiesta cuando se les consulta a los políticos sobre la elección presidencial que se aproxima:

- ¿Y usted quién cree que va a ganar?
- No creo, VA A GANAR [nombre de político].

- Yo estoy seguro que voy a ganar en estas elecciones.

- La gente votará por nuestro partido porque quiere un cambio.

¿Con qué derecho ellos afirman que X o Y político ganará una elección, si quienes tenemos la última palabra somos NOSOTROS?. ¿O se creen adivinos que pueden ver el futuro?. Mientras más veces escucho que alguien lanza un comentario así, menos ganas me dan de votar por aquel partido.

Prejuicio político: Municipales

Esta vez traigo un juego que pondrá a prueba el poder de la imagen de los candidatos. Este domingo se realizan las elecciones municipales y Valparaíso, obviamente, tiene sus candidatos. Hay dos candidatos que están firmes en la carrera hacia el sillón municipal, ¿por cuál de ellos dos votarías?
Candidato 1 — Candidato 2

No diré ni el nombre ni ninguna información sobre ellos. La idea es que ustedes, según lo que vean en las imágenes puedan decirme por cuál de ellos dos votarían… en otras palabras: 100% PREJUICIO.

¡A votar!

Teletón 2008

Como muchos saben, me gusta mucho la Teletón y todo lo que han logrado durante estos 30 años ayudando a los niños discapacitados. Hace unos días se lanzó la nueva campaña y en verdad es MUY conmovedora… mírenla, snif!

Usted no lo haga

Después de mucho tiempo sin postear (por razones que varios conocen), vuelvo en gloria y majestad para escribir idioteces (?).

Y hablando de idioteces, voy a hablar de personas que, a mi consideración, son los campeones olímpicos de las idioteces: los clientes de ciber. Si fuera cierta la frase “el cliente siempre tiene la razón“, sin duda este sería un mundo muuuuuy tonto. Una gran parte se ha caracterizado en actuar frente al encargado del local (osea yo) sin utilizar el sentido común ante acciones obvias, por eso viendo tanto caso de gente que merece ser abofeteada con un guante (de armadura) he aprendido a ser un mejor cliente cuando voy a comprar a otro lugar.

Como no quiero que mis queridos lectores se transformen en esas criaturas abominables llamados “clientes”, a continuación les entrego algunos datos para que puedan actuar de la manera correcta ante cierto eventos.
  1. No preguntes lo obvio. Es clásico en el cliente bruto promedio que se acercan a un cartel que dice “Fuera de servicio“, lo miran atentamente, se acercan al encargado y preguntan “¿está malo?“. Evitando preguntar eso, te ahorrarás una mala impresión de quien atiende.
  2. Los carteles no están de adornos, ¡leelos!. En una de las cabinas telefónicas tenemos dos carteles enormes alrededor del teléfono que dicen claramente “este teléfono no llama a celular“. Pero el cliente bruto promedio entra a esa cabina y… adivina a dónde intenta llamar. Luego se acerca a mi para preguntarme porqué no le resulta el llamado a celular y yo solamente estiro mi dedo índice para señalarle uno de los cartelotes. Al ver el cartel, el cliente bruto promedio dice “aaaaaahhhhh!” como si hubiera comprendido algo tremendo. No caigas en eso…
  3. Usa el sentido común al pagar. Cuando un cliente quiere pagar 200 pesos chilenos (0,38 dolares) con un billete de $5.000 (9,55 dolares), lo unico que refleja es la mala educación del cliente. Y peor aún es cuando ni se arrugan por ello… el cliente NO bruto al menos diría “oh, lo siento pero no tengo más” e intenta buscar entre sus cosas alguna moneda, pero el cliente bruto promedio pone el billete en la mesa con una prepotencia como si él fuera el dueño del local comercial. Si vas a comprar algo pequeño, procura tener monedas aunque no te gusten.
  4. Quien te atiende, si no lo conoces y no te conoce, NO es tu amigo. Suena crudo, pero es la verdad. Me enferma esa gente que no conozco y que comienza a preguntarme trivialidades como “¿cómo está el local? ¿te va bien? ¿a qué hora sales? ¿eres de esta zona?“… no tengo porqué responderle esas preguntas, asi que actúo con indiferencia.
  5. Cuando se termine la llamada, para de hablar. Me pasado muchas veces: un cliente (generalmente de tercera edad) entran a la cabina a hablar por teléfono por el motivo que sea (llamar a un pariente lejano, a una oficina, a un amigo, al trabajo, etc.) y cuando termina de llamar, sale de la cabina y se acerca a mi para seguir hablando. Cosas como por ejemplo “ojalá que me lo traiga… es que hoy en día no se puede confiar en nadie! el otro día…” y sigue su charla conmigo. Solamente por ser políticamente correcto frente al cliente no le respondo “señor, no me interesa“, pero me hago el ocupado para ver si así se detiene.
  6. Si quieres clases de computación, no vayas a un cibercafé. Veamos: la diferencia entre un ciber y un curso de computación es que el ciber se trata de un autoservicio en donde arrendamos los equipos para que quien necesite usarlos los use. Un curso de computación es para quienes no sepan utilizar bien el computador y reciben la ayuda de un profesor. Pero el cliente bruto promedio se sienta en uno de los equipos de un ciber y espera a que quien atiende vaya hacia él y le enseñe a usar Messenger, bajar música y chatear. Si, claro… mira como voy corriendo a hacerlo.
  7. Recuerda que un PC apagado no se puede usar. Pongamos un ejemplo claro: hay dos computadores desocupados, uno al lado del otro. Uno de ellos tiene en la pantalla el logo del local con un texto que dice “Disponible” y el otro está totalmente apagado. ¿En cuál de los dos te sentarías tú? ¿Y en cuál de los dos te imaginas que se sienta el cliente bruto promedio?
  8. Quien te atiende, no tienes poderes para leer la mente. El cliente bruto promedio entra al local, se acerca al puesto de quien atiende y pone una moneda de $500 en la mesa. El encargado lo queda mirando con cara de WTF?? y como no dice nada, le pregunta ¿y eso?. Él responde una sola palabra: “cambio“. Uy si, como si fuera muy obvio…

Espero que tomes a bien esta pequeña guía y te sirva para que no corras el riesgo de entrar a ese terrible círculo del cliente bruto promedio.

La escolar del jarro

Así es como esta escolar quiere conseguir diálogo: agrediendo fisicamente a una Ministra de Estado. Esta chica y sus seguidores obviamente buscaron alguna excusa o cualquier pretexto para defender este momento de ira. La excusa de turno fue que los escolares son mojados con agua + químicos cuando salen a protestar a las calles, mientras la Ministra recibió agua “limpia”. Que excusa más barata.

Creo que NADA justifica agredir a una persona si no es por defensa propia o para detener otro signo de violencia física. NADA justifica agredir a una señora de edad en un momento en el que ella estaba desprevenida. NADA justifica agredir a una Ministra de Estado cuando dos sectores quieren llegar a un acuerdo. NADA justifica esta agresión física. Obvio, reclaman por una buena educación… y con esta imagen noto que esta escolar necesita BASTANTE educación.

Los escolares salen a protestar, hay desordenes y desmanes, llegan Carabineros y usan el guanaco para dispersarlos y que terminen de provocar desorden público… ¿y luego mojan a la Ministra de Educación para que vea lo que se siente? que descaro más grande…

No dudo que el tema de la educación en Chile es algo que se debe arreglar, pero ¿esta es la manera? ¿con un arrebato de ira? lo siento, pero eso no lo comparto.

¡Es ficción, idiotas!

En Chile hay dos telenovelas que están pegando muy fuerte ultimamente. Antes quiero aclarar que las teleseries chilenas no son como las venezolanas o mexicanas cargadas de color rosa o chichés como señalé hace algunos posts atrás.

La primera es Lola, versión chilensis de la producción argentina Lalola. Como vieron que le estaba yendo bien, decidieron estirarla como chicle y añadirle más y más historias para hacerla interminable (¡se dice que durará hasta fin de año!). El último golpe que ha dado es que Lalo (el macho que ha adquirido el cuerpo de mujer) quedaría embarazado. Y saltó la infaltable iglesia católica dando su sermón de que esto no es natural, que las leyes naturales, blablablah y que es antinatural que un hombre quede embarazado.

Saltamos a la siguiente teleserie. La transmiten en horario nocturno por su excesiva violencia. El Señor de la Querencia trata de un hombre malo malo malo MALO pero ULTRA MALO. Ambientada en los años nosecuantos, muestra la maldad de este dueño de fundo que maltrata desmedidamente a las mujeres que trabajan para él. ¡Dan ganas de golpear a ese idiota! Pero no faltaba el tonto de turno que salta de su silla alegando que no deberían pasar eso por TV por la ola de femicidios que han habido en el país.

¿Qué tienen estos dos temas en común? Esa persona que aún no se da cuenta que todo esto se trata de ficción. Se trata de personajes ficticios, de historias ficticias, de carácteres ficticios. ¡Es ficción, por favor!. La iglesia chilla porque atentan contra Dios y la iglesia… que paranóicos. Otras personas dicen que es muy violenta… por algo la dan en horario nocturno, ¿no?.

Señores, si a ustedes no les gusta la ficción o no tienen la capacidad de distinguirlo con la realidad, por favor no vean televisión.

Ridiculizando al macho

Es curioso: cada vez que en algún lugar veo la típica guerra de los sexos, el hombre es el que sale peor parado, por el simple hecho que le caricaturizan o toman el estereotipo del peor hombre.

Un ejemplo: en las típicas escenas donde muestran ls características de cada uno de los sexos, la mujer sale de compras o se le ve como una maniática del supermercado. ¿Y al hombre? viendo fútbol hipnotizado, lanzandose gases o eructando.

¿Porqué tenían que tomar ese modelo? o mejor dicho, ¿con quienes están casadas esas mujeres que toman ese tipo de hombres para definir las “características de un hombre”? Al menos yo no me siento nada identificado con ello. Creo que las mujeres tendrían que buscar una característica para nosotros que nos represente A TODOS y no solamente a lo peor de la sociedad. Porque indudablemente no hay mujer a la que no le guste salir de compras ¿alguien me puede negar eso?. Entonces ¿qué factor tiene el hombre que sea común para todos nosotros? o mejor dicho, ¿no será que las mujeres sólo se fijan en lo peor de los hombres?