El año de los logos feos

Este año Chile ha sufrido mucho. Sufrimos por un terremoto, un tsunami, los mineros atrapados y Arjona en el Festival de Viña. Pero además de eso, nuestro país ha tenido que sufrir varias tragedias visuales de las que varios aún no nos hemos recuperado: cambios nefastos de logos que, lejos de causar gusto al consumidor, dejan la sensación que es más sabroso chupar un clavo.

Yo no soy un experto diseñador gráfico como para hacerle un análisis técnico a cada cambio, pero me puedo basar en mi opinión de simple consumidor que aprecia un cambio de imagen anunciado con bombos y platillos. Echémosle un ojo a cada uno:

Canal 13: El antiguo logo que reflejaba alegría y buen ánimo por su línea superior, cambió rotundamente cuando la movieron hacia abajo, simulando una carita triste.

Entel: ¿Me creerías si te digo que el cambio de este logo tuvo un costo de 8 millones de dólares? Yo por una simple y pobre e) le hubiera cobrado más barato a esta empresa de telecomunicaciones. ¿Quién habrá sido el brillante al que se le ocurrió semejante cambio?

Gobierno de Chile: Con la llegada de Piñera a la Casa de la Moneda, llegó su primer error mediático: ese logo que recibió un “tusunami” de críticas, especialmente porque los colores de la palabra “Chile” no tienen ninguna relación con nuestra patria. Lo primero que dijeron en el Gobierno fue “este es un logo temporal, lo vamos a cambiar”… ¿y?

Mega: La estación televisiva cambia su logo verde por uno que, según ellos, es “más moderno” (siendo que parece un logo kitsch). Simplemente parece una broma.

Meganoticias: El noticiero de Mega también sufrió la maldad de aquel diseñador, perdiendo la prácticamente nula seriedad con la que contaba. El nuevo logo parece una mezcla de envase de una barra de chocolates con letrero de micro. Impresentable.

¿Quién le habrá dicho a esta gente que es buena idea crear logos peores que el actual? Seguramente esperan a que nos acostumbremos al cambio con el paso del tiempo, pero si quieren crear una buena impresión con un lavado de cara e invertir una millonada, lo más lógico es que su nuevo logo nos cause una agradable primera impresión.

¿Y tú, qué opinas de estos logos? (especialmente los amigos extranjeros).

Un buen profesor

El otro día me desayuné con la noticia de que el Ministro de Educación, Joaquín Lavín, le daría un montón de incentivos a los estudiantes con alto puntaje en la PSU para motivarlos a que entren a pedagogía, para que hayan mejores profesores en nuestro criticado sistema educacional. Bien por Lavín, bien por los beneficiados, pero ¿bien por la educación? Permítanme dudarlo un poquito…

¿Qué es un buen profesor? La experiencia que me han dado mis años de pingüino me han enseñado que el mejor profesor no es quien sepa más, sino quien tenga la capacidad y el talento para motivar a sus estudiantes a que retengan la información (porque nosotros estudiamos para adquirir conocimientos, ¿no?). En otras palabras: si Albert Einstein no sabe enseñar, entonces no sirve para profesor. Recuerdo que cuando iba en la enseñanza media, tuve un profesor de Física que sabía mucho pero nunca nos motivó a retener lo que nos enseñó… sus clases y pruebas eran algo así como tomar un trozo de carbón con la mano: había que sostenerlo a la fuerza para soltarlo rápidamente apenas pasaramos a otra materia. La consecuencia de tener un mal profesor es que en este preciso momento no recuerdo NADA de Física.

¿Esa beca que ofrece Lavín nos garantiza tener buenos profesores? Yo lo dudo. Una persona con conocimientos elevados no es sinónimo de ser un buen profesor, de hecho tengo la sospecha que eso cosechará más profesores malos interesados más en las becas que por su vocación a enseñar.

Creo que la mejor motivación para formar mejores profesores dispuestos a enseñar BIEN a los pequeñines es apuntar esas becas a los profesores que mejor hagan su pega. Así se lograría mejor el objetivo que andar repartiendo becas a los más mateos. Eso.

¿Soy de izquierda o de derecha?

No es misterio, me gusta la política. Me gusta desmenuzar todos esos detallitos sabrosos de la politiquería y comentarlos porque así sacamos mejores conclusiones de aquellas personas a quienes les confiamos la administración de nuestro Chilito lindo. Yo no tengo ninguna tendencia política, ni de izquierda ni de derecha ni de arriba ni de abajo, simplemente soy objetivo, pero cuando me apuntan con el dedo y me dicen “¡te caché! eres de derecha” o lo mismo pero con la oposición me quedo marcando ocupado. Además de impresionarme, me causa una alegría porque significa que soy objetivo y mi visión es sin una tendencia marcada. Pero el otro día me dijeron algo que, sinceramente, dañó mi ego: “tú sólo vas donde calienta el sol”. ¡Auch!
La verdad es que hay cosas que me parecen buenas y otras que me parecen malas. No soy de quienes toman la caricatura de que todos los políticos son ladrones o que Piñera es un sucio corrupto mala persona come-empleados (bueno, sí lo he dicho varias veces, pero de broma), sino trato de tener una mirada objetiva.

A mi juicio, hay cosas para felicitar y criticar a Piñera, y hay que ser objetivo para destacar o enjuiciar. Por ejemplo la retrasada venta de Lan: el primer motivo podría ser por intereses económicos (“no venderé todavía, esperaré un poquito para que suban las acciones y en el momento preciso las lanzaré”) y el otro motivo sería por falta de tiempo (hubo un terremoto y Piñera no ha parado ni un día, y no puede mandar a vender como si nada porque se trata de SU patrimonio, y tiene que estar atento). ¿Cuál es el verdadero motivo? Lo desconozco porque no conozco en persona a Piñera, por eso no puedo emitir un juicio del verdadero motivo del retraso de la venta de Lan. Y hay quienes tienen su propio prejuicio con Piñera, quienes catalogan ese retraso por ser un maldito empresario o un presidente todoterreno… todo depende de qué opines sobre Piñera.
Yo soy feliz siendo objetivo con mi visión de la política, pero me dan pena los fanáticos de un extremo u otro, quienes ven con un solo ojo (el izquierdo o el derecho, según el caso).

Exclusivo: el VERDADERO discurso de Piñera

Luego de la tremenda jornada solidaria de Chile Ayuda a Chile, en exclusiva te traigo el verdadero discurso que dio Sebastián Piñera.

Prejuicio político: franja presidencial

¡Bienvenidos a una nueva edición de Prejuicio Político! Un simple juego dedicado especialmente a quienes NO vivan en Chile y que puedan opinar de manera objetiva (sin conocer a los candidatos) en base a lo que les mostraré. Esto ya lo he hecho antes en este Blog (aquí puedes verlo) y te invito a que participes en esta oportunidad.

Este viernes comenzó la franja política, en donde cada candidato tiene 5 minutos para lanzar toda su artillería por TV. Te invito a ver los siguientes videos y me digas ¿por quién votarías tú?

Jorge Arrate

Marco Enríquez-Ominami

Sebastián Piñera

Eduardo Frei

Los candidatos en sordomudo

Uno de mis deseos más frikis e inútiles es aprender el idioma sordomudo… ¿para qué? ni idea, pero lo encuentro divertido, por eso cuando pasan las noticias y está el tipo traduciendo todo lo que dicen a señas, lo observo con atención para aprender palabras nuevas. Como anécdota: hace muchos años unos compañeros de curso y yo aprendimos el abecedario sordomudo, muy útil para soplarse en los examenes ;)

Hace unos días se realizó el primer debate presidencial entre los cuatro candidatos que están agarrandose de las mechas para llegar a La Moneda, y en ese programa ¡también estaba el tipo de la cajita haciendo sus morisquetas! Pero lo más llamativo es cómo nombró a los candidatos… ¡IMPERDIBLE! (especialmente cuando presentan a ME-O y a Frei xD).

Mi foto con…

Luego de salir de las oficinas de Chilexpress en Viña, caminaba tranquilamente por la calle buscando un lugar para comer un completo o por último pasar por una pastelería para comprarme algo para entretener las tripas a la hora de almuerzo. De pronto veo a un tumulto de gente, y lo primero que pensé fue “hay una señora desmayada en la calle y todos los sapos andan viendo, ¡viejas copuchentas!”, asi que como buen copuchento que soy, pasé por al lado del grupo para ver qué ocurría. No había nadie desmayado, solamente vi a una persona dando autógrafos. Lo veo con atención y su cara no la he visto ni en pelea de perros, no tenía idea quién era… pero junto a él vi a un rostro que reconocí de inmediato. ¡Joaquín Lavín estaba saludando a la gente para capturar votos!

Explicación para extranjeros: Joaquín Lavín es un político que ha postulado dos veces a la Presidencia de Chile sin conseguir llegar a La Moneda, ahora está postulando a Senador por la quinta región costa (mi región). ¿Y por qué mi asombro? Pues porque ver a un político conocido en la calle (y fuera de Santiago) no es algo que ocurra todos los días.

Me quedé un par de segundos viendo la escena: Lavín se estaba sacando fotos con quien pasara por su lado… creo que debería ser actor de comercial de pasta dental porque lo (¿único?) que mejor sabe hacer es sonreirle a la cámara. De pronto se me acerca una mujer de aproximadamente 1,30 mt y me dice “¡Ven a sacarte una foto con él!“, con un tono como si ella fuera tía de jardín infantil y yo un niñito con los mocos colgando. Por un momento dudé, pero recordé 2 palabras que me motivaron a hacerlo: mi blog. Quería sacarle algún comentario digno de comentar, o por último conocer un poco más la mentalidad del candidato. Pensé rápidamente una pregunta y la mentalicé: ¿cuál es su postura frente al proyecto Puerto Barón? (un polémico proyecto que pretende construir un enoooorme centro comercial para potenciar la ciudad, pero a la vez le quitaría recursos marítimos a Valparaíso). Me puse entre la gente acercandome cada vez más a él.

Una señora se terminó de sacar una foto con él y Lavín me miró. Me acerqué y le estreché cordialmente la mano, ahi comencé con mi discurso:

– Señor Lavín, quisiera preguntarle ¿cuál es su post…
– ¡Tomémonos una foto! -me interrumpe él.

Me tomó el hombro sutilmente y me giró hacia una cámara instantánea que tenía alguien de su equipo, dejandome la pregunta atorada en las amígdalas. Lo único que atiné fue a poner mi mejor cara (o intentarlo, ¡que tampoco hago milagros!):

Sonó el ¡click! de la cámara y Lavín me dijo “Gracias“. Me presionó la espalda con una mano, como diciendo “ahora debes seguir ese camino para largarte” y prosiguió su sesión fotográfica con otro transeúnte. La de la cámara me detiene y me entrega la foto que en ese momento no mostraba nada. La guardé en mi agenda por unos minutos hasta que la imagen apareciera, y ya vieron el resultado: yo junto a un político que se preocupa por su imagen antes de responder una pequeña duda (porque si un político está en terreno, lo más lógico es que lo haga para escuchar a la gente y no solamente para fotografiarse mil veces).

El hecho de que me haya tomado una foto con él no significa que me caiga bien ni que vaya a votar por él, simplemente fue aprovechar que había alguien famoso en la calle (fuera de Santiago, lo más increíble) y esto no se da todos los días. Para mi, si Lavín me ha parecido un político que se preocupa por caerle bien a todos antes de cumplir con su trabajo, ahora confirmo mi teoría. Mi voto no será para él hasta que me de motivos de peso para hacerlo.

¿Me encontraré algún día con un candidato presidencial? ¿y me escuchará?

¿Qué busco en un candidato?

Sigo pendiente a los movimientos de esta carrera presidencial que (por ahora) anda un poco fome. No quiero votar al azar y quiero tener la satisfacción de votar por el candidato que en verdad me convenza, sin importar si gane o no.

Hace unos minutos me pregunté: “Oye Victor, ¿qué buscas en un candidato?” y luego de una divertida conversación conmigo mismo (¡me caigo muy bien!) me respondí:

  1. Que no sea un viejo del siglo XX. No quiero tener un presidente que esté desactualizado del mundo (tecnológicamente) y que no avance al mismo ritmo del mundo. Chile está creciendo bastante, sobre todo en la parte tecnológica, y no me gustaría tener un presidente que, por ejemplo, no valore la importancia de la TV digital o el poder comunicacional que tiene el internet. Quiero que cuando sea presidente use Twitter por costumbre (y no porque sus asesores se lo sugieren), que use Youtube para publicar sus comunicados oficiales y debates, que en la Web del gobierno tenga un Blog en donde él mismo escriba (frecuentemente), etc. En este aspecto, Obama sería el modelo a seguir.

  2. Que tenga un poder de liderazgo. Que sea capaz de pegarle un grito a sus ministros y que ellos se muevan al instante, y el que no se mueva que sea removido en el acto. Un jovencito buena onda con la voz débil no sirve para ser un Presidente de la República, se necesita alguien con mucho carácter para tener a todo un país bajo control.
  3. Que sea cercano a la gente por iniciativa propia. No quiero decir que abra la Moneda para que todos entren y le digan las cosas a la cara (¡somos 16 millones!), sino que siendo presidente abra las instancias necesarias para escuchar las necesidades de la gente. Como ahora están todos en campaña, todos los candidatos (al menos los serios) andan con las antenas levantadas escuchando a la mayor cantidad de gente posible, pero nada garantiza que sigan haciéndolo cuando tengan puesta la Banda presidencial.
  4. Firme con la delincuencia. Seguramente todos los que postulan a la presidencia dirán que no dejarán respirar a los delincuentes, pero ¿qué pasará cuando gane las elecciones? Me arriesgaría a decir que TODOS… TODOS los candidatos de la historia (y no solamente en Chile) prometen muchas cosas al respecto, pero seguimos viviendo una sociedad en donde uno no puede salir tranquilo a la calle. El delincuente antes de un asalto simple dice “me robo el celular de esa señora y arranco… y si me atrapan, mañana ya estoy libre en la calle”. Yo quiero que los delincuentes en verdad tengan MIEDO de delinquir, que piense “mejor no voy a asaltar porque me puede salir caro”. Una de las (pocas y únicas) cosas que rescato del gobierno de Pinochet es que, según me han contado mis padres, era una sociedad más segura en donde las mujeres podían salir a la calle luciendo sus aros, collares y anillos sin miedo… ahora hablar por celular en la calle es una invitación directa a que se lo roben. La verdadera actitud del candidato frente a este tema solamente se puede ver una vez sea presidente, porque ahora todos juran de guata que vencerán la delincuencia.
  5. No hacer distinciones entre Santiago y regiones. Este es el punto más importante para mi decisión. Veo que un candidato dice, por ejemplo, “quiero que Santiago tenga un mejor sistema de transporte” y yo me pregunto ¡¿porqué Santiago?! ¿acaso las demás regiones no tienen sistema de transporte? y se me quitan las ganas de votar por ese candidato. Y el candidato que prometa (y ojalá cumpla) que integrará más a Punta Arenas o Isla de Pascua a Chile, se ganará puntos extra de mi parte.
  6. Que tenga un buen manejo internacional. Que tenga contactos por todo el mundo, que se mueva para obtener nuevos tratados internacionales, que deje bien parada la imagen de Chile en el resto del mundo y que aguante los insultos personales de Hugo Chávez (que seguro los habrá, sea quien sea el nuevo presidente).
  7. Que sea simpático. Hay momentos en los que a uno le da gusto ver al presidente haciendo cosas lúdicas y que no solamente se encargue de hacer su trabajo como robot, asi que no quiero que el próximo presidente sea un viejo amargado. Personalmente me da gusto ver a la Presidenta Bachelet bailando o bromeando en las conferencias de prensa.

Actualmente hay ocho candidatos, los más firmes son Frei, Piñera y Enriquez-Ominami mientras que los demás son “de juguete”. Cada uno tiene una pizquita de lo que busco y cosas que no me gustan según esta lista, entonces queda ver cuáles candidatos mejoran su imagen y corrigen sus errores. Ahora va una pregunta para ti: ¿qué buscas en un candidato presidencial?

¡Mi comentario en Telenoche!

Hoy me creo el hoyo del queque… y dejenme disfrutarlo, que estas cosas no se dan todos los días, además que es mi primera vez: ¡leyeron un twiteo mío en Telenoche!

Quizás me ponga odioso y cachetón con este tema, ¡pero para mi es motivo de orgullo!. Dejenme disfrutar de mi minuto de fama en paz :P

Para los del extranjero, les explico: Tele13 es el noticiario de Canal 13, el canal más grande de Chile (y contra la cual estoy haciendo una campaña para bajarle el rating a Los Simpsons). Después de su renovación se le ha dado una mirada más juvenil, actualizada, interactiva y cercana con los televidentes, por ello Tele13 ha habilitado un espacio en Twitter para interactuar con nosotros (como también sus conductores: Ivan Valenzuela, Soledad Onetto y Daniel Matamala, ellos twittean mientras están al aire, totalmente interactivo). Anoche entrevistaron al candidato presidencial Marco Enriquez-Ominami (el “Candidato 1″ del juego Prejuicio Político) y podíamos dejar comentarios sobre la entrevista. Yo dejé el mío y salió al aire… un pequeño paso para los twitteros, un gran paso para mi :D

¡Llegó el día!

Hoy no lo podía olvidar, no se me podía olvidar hacerlo este día. Hace mucho tiempo que tenía intenciones de hacerlo pero nunca lo concreté por falta de tiempo, ánimo, ganas o simplemente porque se me olvidaba, pero salí de mi casa con la firme disposición de hacerlo.

Me aprendí la dirección de memoria: Av. Argentina 747, Valparaíso. Caminé por esa extensa calle buscando el número mientras veía el Congreso Nacional, un par de colegios en paro, gente pensando en sus propios rollos… y por esas coincidencias me encontré con un pequeño y oculto cartel que me indicaba que llegué al lugar donde quería llegar. Entré a una sala pequeña con 3 mesas y 3 señoras cuarentonas que tejían mientras escuchaban música cebolla (típico de las oficinas). Las saludé cordialmente y esperé a que alguna de ellas me dijera “tome asiento”, pero nadie habló y me miraban, como si fuera muy obvio lo que yo tenía que hacer. Una de ellas percibió mi confusión y me dijo:
- ¿De dónde eres?
- Del cerro Placeres.
- Ah, ok. Siéntate aquí.
Y obedecí. Le entregué mi carnet y pidió mis datos. En “profesión” le dije Programador, aunque legalmente no lo soy pero me gusta sentirme como uno. Revisé los datos que ella escribió en un libro gigante, puse mi firma y mi huella digital justo al lado, mientras mi dedo pulgar tenía un curioso color de tinta lila. Mi carnet pasó a manos de la segunda señora y me pidieron que yo pasara a la tercera mesa. Rellenaron otro libro nuevamente con mis datos, los revisé, firmé y estampé mi dedo pulgar. Luego de eso me entregaron mi carnet y una especie de tarjeta de cartón bastante pobre con los datos escritos a mano. Salí de la oficina muy feliz porque por fin lo había hecho, después de tanto tiempo de indecisión:

¡Estoy inscrito en el Servicio Electoral y puedo votar para las elecciones presidenciales de este año!

(Y como me dijo mi papá, estoy condenado).