Me he dado un gustillo, algo que tenía ganas de tener hace muuuuucho tiempo: ¡me he comprado un PlayStation 2!. Pero seguramente estarás preguntándote “¿por qué un PS2? ¿por qué no aprovechaste de comprar una WII, un PS3 o algo más avanzado?” Simplemente porque no soy muy bueno para jugar, no soy tan vicioso (esa época de mi vida ya pasó) y creo que una consola más grande sería demasiado para mi, con un PS2 me basta y me sobra… ¡especialmente teniendo Mortal Kombat Deception!
Y hablando de Deception, la travesía de la compra fue una verdadera decepción. Cuando iba en camino a comprarla, tenía en mente 2 objetivos: un PlayStation 2 NO desbloqueada y Mortal Kombat Deception ORIGINAL (con caja, olor a nuevo, manual de instrucciones y todo). No quería ni necesitaba más, además que ahora ando en la parada de tener todo original y en regla… ¿y si quisiera otro juego? ¡me lo compro!. Entonces me dirigí al epicentro de las consolas de videojuegos en Viña del Mar: la Avenida Valparaíso. Comencé a recorrer varias de las tiendas especializadas en el rubro, y en TODAS tuve el mismo diálogo:
- Buenas tardes, ¿qué valor tiene el PlayStation 2?
- $xx.xxx, la consola desbloqueada, incluye 2 controles (uno original y uno alternativo), una Memory Pack y 20 juegos.
Hummm… 20 juegos. La respuesta era obvia (y estúpida), pero igual quise preguntar:
- ¿Originales o copias?
- Copias.
- Aahhh… bueno, ¡gracias!.
Me iba de cada tienda con ese mismo discurso. ¡Yo quería un PS2 “sano”! ¡Y quería juegos originales! Supuestamente eso es lo que don Sony quiere que sus consumidores hagan, que prefieran el producto original, ¡pero me fue imposible!. La otra alternativa sería comprarlo a los sinvergüenzas de las distintas multitiendas, pero los precios los elevan como si te cobraran el uso de las escaleras mecánicas (además que la variedad de juegos que tienen da lástima).
¿Qué opción me quedaba? ninguna. Me resigné y compré el PS2 desbloqueado con esos 20 juegos (en realidad escogí 6 y me hicieron un vale por los 14 restantes). Aunque a esta altura ya me da igual: un par de peleas con Sub-Zero me hicieron olvidar la diferencia entre lo legal y lo ilegal. Supongo que en unos meses estaré comprando juegos… ¡pero en eMule!