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Mayúsculas: Una señora ocupó un PC y después de un largo rato se dirige hacia mi con una tremenda cara de enojo.
– ¡Tu computador está malo! ¡no vuelvo nunca más.
– ¿Qué problema tiene?
– ¡¡¡Tu teclado sólamente escribe en mayúsculas!!!
– … -
La silla automática: Cuando estaba aburrido y entraba un nuevo cliente, se me ocurría jugarle una bromita. El ciber tenía 3 pisos: el primero donde estaba la caja (y yo atendiendo) y en los otros dos habían computadores, vigilados por una cámara de seguridad en donde yo podía ver todo lo que pasaba en los pisos. Todos los equipos estaban bloqueados y el desbloqueo lo hacía yo desde el Servidor.
– ¿Cuál PC ocupo? -me preguntaba inocentemente el cliente.
– ¡El que quieras! Es automático: tú te sientas en la silla y el equipo se desbloquea solo.
El cliente me miraba incrédulo y subía a los pisos, mientras yo vigilaba atentamente la cámara de seguridad para ver dónde se sentaba, y al momento exacto en el que depositaba su humanidad en la silla, ¡plin! el PC se desbloqueaba por (mi) arte de magia. Luego de eso miraba muerto de risa la cara de asombro del cliente y cómo buscaba algún cable conectado a la silla para ver cómo funcionaba la magia… ¡Que malvado soy! -
La convención: De la nada entra una mujer despampanante, tremendamente arreglada y con unas curvas que dejarían a cualquiera boquiabierto… exageradamente arreglada y pintada. Entra al ciber con cara desorientada. Intenta hablar por teléfono pero parece que nadie le contesta. Se acerca a mi, me mira con sus ojos ultrapintados y me pregunta…– Disculpa, ¿sabes dónde es la convención de travestis? -con una voz ronca que me dejó marcando ocupado.
– Eeeehh… eeeehhh… no, ni idea.
Y se fue. Por un largo rato quedé en estado de shock…
– SEÑORA, necesito su Rut, por favor…
– ¡Es que los transportistas son unos ladrones que…
– …valor del producto con el vendedor -levanto la voz para que me escuche.
– …la primera vez que me pasa.