Lunes 22:
Martes 23:
Miércoles 24:
Jueves 25:
Viernes 26:
Sábado 27:
Uno de mis deseos más frikis e inútiles es aprender el idioma sordomudo… ¿para qué? ni idea, pero lo encuentro divertido, por eso cuando pasan las noticias y está el tipo traduciendo todo lo que dicen a señas, lo observo con atención para aprender palabras nuevas. Como anécdota: hace muchos años unos compañeros de curso y yo aprendimos el abecedario sordomudo, muy útil para soplarse en los examenes
Luego de salir de las oficinas de Chilexpress en Viña, caminaba tranquilamente por la calle buscando un lugar para comer un completo o por último pasar por una pastelería para comprarme algo para entretener las tripas a la hora de almuerzo. De pronto veo a un tumulto de gente, y lo primero que pensé fue “hay una señora desmayada en la calle y todos los sapos andan viendo, ¡viejas copuchentas!”, asi que como buen copuchento que soy, pasé por al lado del grupo para ver qué ocurría. No había nadie desmayado, solamente vi a una persona dando autógrafos. Lo veo con atención y su cara no la he visto ni en pelea de perros, no tenía idea quién era… pero junto a él vi a un rostro que reconocí de inmediato. ¡Joaquín Lavín estaba saludando a la gente para capturar votos!
Explicación para extranjeros: Joaquín Lavín es un político que ha postulado dos veces a la Presidencia de Chile sin conseguir llegar a La Moneda, ahora está postulando a Senador por la quinta región costa (mi región). ¿Y por qué mi asombro? Pues porque ver a un político conocido en la calle (y fuera de Santiago) no es algo que ocurra todos los días.
Me quedé un par de segundos viendo la escena: Lavín se estaba sacando fotos con quien pasara por su lado… creo que debería ser actor de comercial de pasta dental porque lo (¿único?) que mejor sabe hacer es sonreirle a la cámara. De pronto se me acerca una mujer de aproximadamente 1,30 mt y me dice “¡Ven a sacarte una foto con él!“, con un tono como si ella fuera tía de jardín infantil y yo un niñito con los mocos colgando. Por un momento dudé, pero recordé 2 palabras que me motivaron a hacerlo: mi blog. Quería sacarle algún comentario digno de comentar, o por último conocer un poco más la mentalidad del candidato. Pensé rápidamente una pregunta y la mentalicé: ¿cuál es su postura frente al proyecto Puerto Barón? (un polémico proyecto que pretende construir un enoooorme centro comercial para potenciar la ciudad, pero a la vez le quitaría recursos marítimos a Valparaíso). Me puse entre la gente acercandome cada vez más a él.
Una señora se terminó de sacar una foto con él y Lavín me miró. Me acerqué y le estreché cordialmente la mano, ahi comencé con mi discurso:
– Señor Lavín, quisiera preguntarle ¿cuál es su post…
– ¡Tomémonos una foto! -me interrumpe él.
Me tomó el hombro sutilmente y me giró hacia una cámara instantánea que tenía alguien de su equipo, dejandome la pregunta atorada en las amígdalas. Lo único que atiné fue a poner mi mejor cara (o intentarlo, ¡que tampoco hago milagros!):
Sonó el ¡click! de la cámara y Lavín me dijo “Gracias“. Me presionó la espalda con una mano, como diciendo “ahora debes seguir ese camino para largarte” y prosiguió su sesión fotográfica con otro transeúnte. La de la cámara me detiene y me entrega la foto que en ese momento no mostraba nada. La guardé en mi agenda por unos minutos hasta que la imagen apareciera, y ya vieron el resultado: yo junto a un político que se preocupa por su imagen antes de responder una pequeña duda (porque si un político está en terreno, lo más lógico es que lo haga para escuchar a la gente y no solamente para fotografiarse mil veces).
El hecho de que me haya tomado una foto con él no significa que me caiga bien ni que vaya a votar por él, simplemente fue aprovechar que había alguien famoso en la calle (fuera de Santiago, lo más increíble) y esto no se da todos los días. Para mi, si Lavín me ha parecido un político que se preocupa por caerle bien a todos antes de cumplir con su trabajo, ahora confirmo mi teoría. Mi voto no será para él hasta que me de motivos de peso para hacerlo.
¿Me encontraré algún día con un candidato presidencial? ¿y me escuchará?