Domingo 23 de diciembre: Llamo por teléfono a mi jefa para preguntarle el horario que tomaríamos en estas fiestas. Ella me responde que el día 24 cerraríamos el ciber a las 10 de la noche y el día siguiente sólo trabajaría a quien le corresponde el turno de tarde. Y como yo esto en el turno de tarde esta semana, me tocaría a mi todo eso. También en la misma conversación agregó que esto mismo se repetiría en la noche de año nuevo. Esa fue una excelente noticia para mi, ya que la próxima semana estoy en el turno de mañana, lo que significa que el 31 trabajaría en un turno normal que dura hasta las 5 PM (a esa hora llega mi compañero Panda) y el día 1º yo no trabajaría. En base a eso, comencé a planificar lo que haría en año nuevo y ya lo tenía claro. ¡Felicidad!
Martes 25 de diciembre: Conversando con mi jefa, le quise confirmar lo que me dijo para que no hayan malos entendidos, pero de pronto ella cambió de opinión. La nueva orden sería que el ciber funcionará el día 31 hasta las 10 PM y el día 1º estará abierto desde las 10 AM a 20 PM. ¿Qué significa esto? Que como esa semana estoy en el turno de mañana, el día que tenía planificado (y que supuestamente tendría libre) tendré que trabajar. Y por el horario que me corresponde trabajar, el día de año nuevo tendría que estar desde las 10 AM hasta las 5 PM. La gran diferencia entre ese día FERIADO y un día normal de trabajo es que generalmente abro el ciber a las 9 y media, pero ahora para celebrar este nuevo año, me darán el gran regalo de abrir media hora más tarde… ni imaginas lo agradecido que estoy ¬¬.
¿A qué se debe el repentino cambio de opinión? Que según mi jefa, generalmente la gente llama por teléfono temprano los 1º de enero. Así que por eso, todo lo que tenía planificado se ha ido a la basura.