El esperado lavado de cara

Después de MESES esperando que mis jefes pusieran el real interés que un jefe debe poner en su empresa, ellos (o mejor dicho solamente mi jefa, ya que mi jefe piensa que pagando las cuentas se transforma en un sacrificado empresario) le han estado dando una mano de gato al ciber.

La meta es una sola: tirar el ciber pa’ arriba y tratar de hacer que las ventas crezcan. Es que durante estos últimos meses los responsables del local han cometido errores garrafales… o mejor dicho IDIOTECES que han llevado al ciber al borde de la ruina. Por ejemplo que mi jefe saque dinero desquiciadamente de las ganancias y no preocuparse de las propias cuentas del local (como si el teléfono se pagara solo). Mi jefa es más preocupada, pero de vez en cuando suelta unas perlitas, por ejemplo cuando hicimos un gran arreglo en el ciber (cambio de muebles, megaremodelación del puesto desde donde atendemos) y le pregunté “¿qué te parece el cambio?” y me respondió entre balbuceos “ehm… no sé, no tengo tiempo, he tenido muchas cosas que hacer” mientras leía la columna de espectáculos de La Cuarta. Ahora nos estamos moviendo para que las ventas repunten y podamos salir del hoyo en donde estamos metidos… bueno, cada jefe con su propia versión: mi jefa moviendose para hacer que suban las ventas y mi jefe gritoneando (y amenazando) de que si las ventas no suben cerraremos el local (y él, obviamente, no mueve ni una molécula si no es para criticar, pedir dinero o presumir que paga cuentas… como si eso fuera una proeza).

Vamos a traer dos nuevos servicios al ciber: cambiaremos las cabinas telefónicas convencionales por Telefonía IP y tendremos un sistema de recarga a teléfonos celulares vía internet (el cliente paga, damos un par de clicks en el PC y el celular queda recargado de dinero). Las tarifas (por fin) comenzarán a bajar y esperamos que así vengan más clientes.

Cruzo los dedos para que funcione.
Categorías: Ciber, Personal.

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